Psicólogas y psicólogos con consulta propia
Atiendes por tu cuenta y quieres que tus notas clínicas solo las puedas leer tú, sin perder horas en tareas administrativas.
Menos papeleo cada semana y tus notas de sesión cifradas con una llave que solo tienes tú. Un sistema seguro, hecho para la consulta privada.
Pantalla real del producto, con datos ficticios.
Qué pasa con tus notas en una app convencional, qué cambia con el Cifrado Terapli, y cómo la consulta se gestiona sola mientras tú pasas consulta.
Quien entra en el servidor encuentra la nota y la llave, juntas.
En nuestros servidores solo hay texto ilegible. La llave no sale de tu ordenador.
La causa real de tu inquietud no es la falta de orden. Si el programa que usas puede leer tus notas clínicas, es porque guarda en sus servidores las notas y también la llave que las abre. Es como poner una puerta blindada en tu despacho y dejar una copia de la llave debajo del felpudo.
No es culpa tuya haber confiado en herramientas normales. Nadie te explicó que, si tu proveedor sufre una brecha, la responsabilidad sobre esos datos sigue siendo tuya. Esa incertidumbre pesa cada vez que guardas un historial.
Y al final del día llega el cansancio: tardes respondiendo mensajes a deshoras, cuadrando cobros y rellenando datos a mano. Las libretas y las carpetas del ordenador te roban tiempo y no quitan el riesgo.
Lo que ves en tu pantalla:
«Sesión 6. Acuerdan hablar de la mudanza sin la familia delante. Nerea pide…»
Lo que hay en nuestros servidores:
Se cifra en tu ordenador con tu frase antes de guardarse. Si la olvidas, la recuperas con un código que solo guardas tú.
Imagina una caja fuerte digital de la que solo tú tienes la combinación. Terapli cifra tus notas de sesión, la orientación diagnóstica y la medicación en tu propio ordenador, antes de guardarlas. Ni siquiera nosotros podemos leer una línea de lo que escribes. Tu secreto profesional queda protegido al máximo nivel técnico posible.
Mientras tanto, la gestión diaria avanza sola. Tus pacientes reservan por internet, reciben el recordatorio por WhatsApp o correo y lo confirman, y lo pendiente de cobro aparece a la vista con el mensaje ya preparado. Las charlas incómodas sobre pagos se vuelven un mensaje que revisas y envías.
Vuelves a apagar la pantalla a tu hora. Sin lista de pendientes, y con la certeza de que lo que te cuentan en sesión solo lo puedes leer tú.
Atiendes por tu cuenta y quieres que tus notas clínicas solo las puedas leer tú, sin perder horas en tareas administrativas.
Cada semana se te van horas coordinando citas por WhatsApp, recordando pagos pendientes y buscando consentimientos en carpetas.
Trabajas con varias personas en un mismo caso y necesitas que el consentimiento de cada una y lo que se cuenta a solas queden bien recogidos, sin programas complicados.
Tus notas de sesión, la orientación diagnóstica y la medicación se guardan bajo una llave que solo tú tienes. Ni los servidores ni nosotros podemos leer los historiales de tus pacientes.
Tus pacientes reservan por internet y reciben el recordatorio por WhatsApp o correo. Lo confirman desde el propio mensaje, sin que pases horas escribiendo a mano.
Cada sesión queda apuntada como cobrada o pendiente, los bonos se descuentan solos y lo que falta por cobrar aparece con el mensaje ya redactado. Tú decides si se envía. Nada de hablar de dinero al terminar la sesión.
Encuadre, consentimientos informados y contrato de encargo se preparan con los datos de cada paciente y se firman desde su portal. Lo que antes eran carpetas y correos, resuelto antes de la primera sesión.
«Antes perdía horas respondiendo mensajes y vivía con miedo a una fuga de datos. Ahora mi agenda funciona sola y sé que mis notas están de verdad protegidas.»
Recordatorios de cita enviados por WhatsApp desde Terapli en dos consultas, y lo que pasó con ellos.
Son pocos y de pocas consultas, y lo decimos: preferimos una cifra pequeña y cierta a una grande y redonda.
En marzo de 2026, un programa de gestión muy usado en España sufrió una filtración de más de un millón de notas clínicas, guardadas sin cifrar. Ante la ley, la responsabilidad de esos datos era de cada terapeuta que había confiado en él.
Terapli empezó en la consulta de Karem, una psicóloga. La veía terminar el día cuadrando citas por WhatsApp, recordando pagos atrasados y guardando notas confidenciales en carpetas del ordenador, con la sensación de que aquello no estaba bien guardado. Los programas del sector prometían ayudar, pero todos guardaban las notas y la llave en el mismo sitio.
Entonces vimos la filtración de la que habla la tarjeta: historiales íntimos de miles de pacientes expuestos por un fallo ajeno. Entendimos que el problema no era el desorden del profesional, sino herramientas hechas sin un aislamiento real de los datos.
Por eso Terapli cifra en tu ordenador antes de guardar, y nosotros no tenemos la llave. Hoy Karem lleva su consulta entera en Terapli: la agenda, los cobros, los consentimientos y las notas. Y la llave de esas notas sigue siendo solo suya.
Dieter LorenzoFundador de Terapli
Tarifas, horarios, tu encuadre y los consentimientos. Cada paciente nuevo entra por su portal, lee y firma desde el móvil, y no vuelve a haber papeles ni firmas perdidas.
Tus pacientes reservan por internet según tu disponibilidad real. El recordatorio sale por WhatsApp o correo y lo confirman con un toque, para que haya menos ausencias y menos huecos.
Cada nota se cifra en tu ordenador antes de guardarse. Solo tú tienes la llave para leerla, y ni siquiera nosotros podemos acceder a lo que escribes.
Sesiones sueltas, bonos y recibos quedan apuntados solos. Lo pendiente aparece con el mensaje ya redactado, y tú decides si se envía. Sin charlas incómodas al terminar la sesión.
La única plataforma de gestión para la consulta privada que convierte el secreto profesional en cifrado con tu propia llave, mientras quita el papeleo del día a día.
Tu encuadre, tus tarifas y tus consentimientos, digitalizados una sola vez. Cada paciente nuevo entra por su portal, lee y firma, y queda constancia de qué versión aceptó y cuándo. Ningún papel, ninguna firma perdida.
Reservas online sobre tu disponibilidad real y recordatorios por WhatsApp o correo que tu paciente confirma con un toque. Menos ausencias y menos tardes contestando mensajes a deshoras.
La caja fuerte de tus notas. Se cifran en tu ordenador con una llave que solo tú tienes, y en nuestros servidores solo hay texto ilegible. Ante una filtración o un robo del servidor, nadie abre el sobre excepto tú.
Sesiones, bonos y recibos apuntados solos; lo pendiente, a la vista y con el mensaje de cobro ya redactado para que decidas si se envía. El dinero deja de ser un tema antes o después de la terapia.
Haz tus números con tu tarifa y tus horas. Los de aquí son un ejemplo, no una promesa.
Cada hora de papeleo es una sesión que no das. Con una tarifa de 60 € y dos horas a la semana entre mensajes, cobros y documentos, son más de 5.000 € al año que se van en secretaría.
Un apoyo administrativo a tiempo parcial cuesta varios cientos de euros al mes, y sigue sin resolver lo de fondo: las notas siguen guardadas donde alguien más puede leerlas.
Ante la ley, la responsable de los datos de tus pacientes eres tú, no el programa que usas. Si tu proveedor sufre una filtración, la sanción y la explicación a cada paciente te tocan a ti. Con las notas cifradas bajo tu llave, lo que se filtra es ilegible.
Con cualquier plan te acompañamos en la puesta en marcha, hasta que tu consulta funciona entera en Terapli. IVA incluido, sin permanencia, y con 30 días de garantía sobre tu primer pago.
Puesta en marcha acompañada: 15 consultas al mes. Quedan 14 en octubre.
Para empezar con lo esencial.
19 €/mes
Para consultas de media jornada.
49 €/mes
Para quien vive de la consulta.
59 €/mes
o 531 € al año, tres meses gratis
¿Sois varios en el centro? Equipos es el Ilimitado por profesional (59 € al mes cada uno), con gestión centralizada. Cada profesional tiene su propia llave: las notas de una no las lee otra. Cuéntanos cómo trabajáis.
Entras hoy, configuras tu consulta y la usas durante catorce días con todo lo del Ilimitado, sin que se cobre nada hasta que acaben. Si no te convence, no hay nada que cancelar.
Y cuando empieces a pagar, tienes 30 días de garantía: si en tu primer mes decides que Terapli no es para ti, escríbenos y te devolvemos ese primer pago entero. Sin preguntas y sin letra pequeña; está en la cláusula 9.4 de los términos.
Después, no hay permanencia: cambias de plan o te das de baja cuando quieras, desde tu cuenta, sin llamar a nadie. Y tus notas siguen siendo solo tuyas, también entonces.
¿Una duda que no está aquí, o algo legal muy concreto? Escríbenos a hola@terapli.com y te contesta una persona.
No necesitas saber de informática. En la puesta en marcha trabajamos contigo hasta que tu consulta funciona entera: tarifas, agenda, encuadre, consentimientos y tus primeros pacientes. El resto se aprende usándolo, porque está hecho para el día a día de una consulta, no para informáticos.
Tus notas de sesión, la orientación diagnóstica y la medicación se cifran en tu ordenador antes de guardarse, con una frase que solo tú conoces. Nuestros servidores guardan texto ilegible, y ni nosotros ni nadie con acceso al servidor puede leerlo. Si olvidas la frase, la recuperas con un código de un solo uso que guardas tú al activar el cifrado.
Sí, y lo hacemos contigo en la puesta en marcha: pasamos juntos tus fichas y contactos para que empieces con la consulta al día. Lo que no ofrecemos todavía es una importación automática desde otros programas; preferimos hacerlo bien contigo a prometer un botón que no está a la altura.
Antes de cada cita sale un recordatorio por WhatsApp (plan Ilimitado) o por correo, y tu paciente confirma con un toque. En las consultas que ya lo usan, de 529 recordatorios enviados este año se leyó el 72 % y se confirmó el 49 %. Son pocas consultas todavía, y por eso lo decimos con su cifra y no con una promesa.
Eliges el plan que te encaje y sigues donde lo dejaste. No pedimos tarjeta al empezar, así que si no te convence no hay nada que cancelar. Y si te quedas, no hay permanencia: cambias de plan o te das de baja desde tu cuenta cuando quieras.
Cubre tu primer pago. Si en los 30 días siguientes decides que Terapli no es para ti, escribes a hola@terapli.com desde el correo de tu cuenta y te devolvemos ese pago entero por el mismo medio, en menos de 14 días. No hace falta explicar por qué. Es una vez por persona y solo para el primer pago; las renovaciones siguen las condiciones normales.
Porque la puesta en marcha la hacemos contigo, persona a persona, y no queremos prometer un acompañamiento que luego no podamos dar. El número que ves en la portada es real: se calcula con las altas del mes. Si las plazas están cubiertas, puedes registrarte igual y tu puesta en marcha empieza al mes siguiente.
No. Cada sesión queda apuntada como cobrada o pendiente, los bonos se descuentan solos y lo que falta por cobrar aparece con el mensaje ya redactado. Tú decides si se envía, y así no hablas de dinero antes ni después de la sesión.
Terapli trabaja como encargado del tratamiento, con el contrato firmado desde el primer día y los datos alojados en la Unión Europea. El contenido clínico se cifra con tu llave, así que una brecha en nuestros servidores no expondría lo que se habló en sesión. La responsabilidad sobre los datos de tus pacientes sigue siendo tuya, como marca la ley; lo que hacemos es que te resulte fácil cumplirla y demostrarlo.
No. Terapli funciona en el navegador que ya usas, en el ordenador y en el móvil. El cifrado también: tu frase te sirve para abrir tus notas desde cualquier equipo, sin instalar nada.