Lo que se dice en tu consultano sale de tu consulta.
Agenda, cobros, notas y consentimientos en un solo sitio. Y lo que escribes en sesión se cifra en tu ordenador antes de guardarse: ni nosotros podemos leerlo.
Te lo enseñamos en directo: 45 minutos, sin compromiso. Eliges tu hueco y te confirmamos por WhatsApp.
- Notas cifradas de extremo a extremo
- Servidores en la Unión Europea
- Conforme al RGPD
- Firma electrónica eIDAS
El producto, por dentro
Así se lleva la consulta con Terapli.
Tu semana ya está resuelta cuando la abres.
Quién viene, quién ha confirmado y dónde queda hueco, sin abrir nada. Las confirmaciones entran solas y la ocupación se calcula por ti: entras a la semana sabiendo cómo está, no reconstruyéndola.
Cada sesión en su estado, sin que lleves la cuenta.
Confirmada, realizada o sin cobrar; el estado se actualiza solo al pasar la cita. Ves de un vistazo qué queda por cobrar y por documentar, sin abrir una hoja de cálculo aparte.
Escribir la nota sin que pese —y cifrada.
Empiezas por lo que no quieres olvidar, sin que tenga que quedar bonito; se guarda solo mientras escribes. Y va cifrada de extremo a extremo.
Al abrir, ya sabes lo único que toca hoy.
Eva —la asistente que llevas dentro— mira tu consulta y te dice lo que importa, con el trabajo ya preparado. No un tablero de números fríos: una frase, y un botón para resolverlo.
Marina y 3 más venían con su ritmo y llevan un tiempo sin aparecer. ¿Les escribimos para ver cómo están? Lo preparo yo, lo envías tú.
Custodia
Lo que guardas aquí, se queda aquí.
25 de 32 apps de salud mental
analizadas por Mozilla no cumplían ni los estándares mínimos de seguridad. El cifrado, entre los fallos. Ver el análisis
Por eso lo que escribes en sesión nos llega ya ilegible. La llave es tuya; nosotros no la tenemos.
- Cifrado de extremo a extremo
- La llave es tuya. Nosotros no la tenemos
- Historia clínica cifrada
- Mientras viaja y mientras está guardada
- Servidores en la Unión Europea
- En Irlanda, y el programa también
- Conforme al RGPD
- Y a la ley española de protección de datos
- Firma electrónica eIDAS
- Lo que firman tus pacientes tiene validez legal
Y no se queda en los sellos: nueve cosas que Terapli hace por defecto
- Sin rastreadores donde están tus pacientes
- Ni Google ni redes publicitarias ven tu panel, el portal del paciente o la página de reserva. El navegador, además, los bloquea ahí.
- Cada apunte deja huella
- Quién tocó qué y cuándo queda anotado en un registro aparte que no se puede editar, y se conserva quince años.
- Lo firmado no se retoca
- Un consentimiento firmado queda congelado en la base de datos. Solo puede retirarse, y la retirada también deja rastro.
- Sabe olvidar
- Con pacientes inactivos, el sistema borra solo: la identidad a los tres años, todo a los cinco. Sin que nadie tenga que acordarse.
- Todo nace apagado
- Recordatorios, portal del paciente y el nombre en tu Google Calendar solo se activan si tú lo decides.
- Mensajes que no delatan
- El recordatorio dice «tienes cita mañana a las 18:00». En la pantalla de bloqueo del móvil no se lee terapia por ningún sitio.
- Nadie más ve tus pacientes
- La separación entre consultas vive en la propia base de datos, no en la pantalla. Comprobada, no supuesta.
- Te vas cuando quieras, con todo
- Exportas tus datos con un clic y das de baja la cuenta tú, con catorce días para cambiar de idea.
- Vivimos de la suscripción
- No vendemos datos, no hay publicidad y no se entrena ninguna inteligencia artificial con lo que escribes.
El reparto
Si alguien entrara aquí, esto es lo que se llevaría.
Empecemos por lo que sí se puede leer: quién viene, cuándo, y cómo avisarle. Están guardadas tal cual, sin cifrar, porque son justo lo que hace que salga el recordatorio de la víspera — para avisar a alguien hay que saber quién es y cómo llegar hasta él. Todo lo demás está bajo una llave que solo tienes tú.
A la vista, a propósito
- Nombre y apellidos Sin él, el recordatorio no sabe a quién saluda
- Teléfono y correo Es la dirección del sobre: sin ella no hay forma de avisar
- Fecha y hora de la cita Es lo que permite pintar tu agenda y encontrar huecos libres
- Lo que apuntas al agendar Se cifra en las citas nuevas. Las anteriores, todavía no
Bajo llave, y la llave es tuya
- Lo que escribes en cada sesión
- El diagnóstico orientativo
- La medicación
- Quién te lo derivó
- Su documento de identidad
- Su contacto de emergencia
- Su dirección y su fecha de nacimiento
La llave se elige al darte de alta: no es una casilla escondida en los ajustes que haya que ir a buscar.
Quien entrara se llevaría una agenda. No se llevaría una historia.
Y hay una parte que casi nadie dice: saber que una persona va a terapia, y cada cuánto, ya dice algo de su salud — aunque lo que se hable dentro no se pueda leer. Preferimos contártelo nosotros antes de que lo preguntes, porque quien te asegura que no guarda nada te está contando la mitad.
Cuando la IA escribe por ti, no sabe a quién le escribe.
Algunos mensajes los redacta una inteligencia artificial de Google: el recordatorio de un pago, la confirmación de una cita. Lo único que viaja hasta Google son números sueltos. No va el nombre, ni el teléfono, ni una nota, ni el motivo de consulta.
Lo que ve la inteligencia artificial
120 € · 3 sesiones · martes a las 12:00
Lo que escribe
«Hola {nombre}, te escribo por las sesiones que tenemos pendientes, 120 € en total. Cuando puedas me dices y lo vemos.»
Lo que nunca sale de Terapli
El nombre · el teléfono · el motivo de consulta · ninguna nota
Ese hueco se rellena después, ya dentro de Terapli, cuando el mensaje aparece en tu pantalla para que lo leas antes de enviarlo. Y si se inventara un nombre o una cifra que nadie le dio, tiramos el texto y sale el de siempre.
Cómo funciona
Esto es lo que escribes. Esto es lo que guardamos.
Viene más suelta. Trabajamos la conversación con su madre y por primera vez la nombró sin llorar. Le propongo escribir la carta aunque no la envíe.
XvC97+U6RD1t/YskYFZsXOBMG3tiQwGTh4jx0A7WxybRWSJANSWsmywky8BzG0o27ZV6+KzOqspB8FefEir9MIXu2fLunKWMJjn+1GAG7wPQUS2KsyOO3sLZtaGGwLd1Xr8VSfikGjpfRSFXYSTdEh/Xonr+EpVABekpXlTxSDuT8qsSoZqV/udhM/H5Tz5hZ/yKiis9+tsJeg9QqUUN1iC4Sx17wXk=
- 1Escribes la nota como siempre.
- 2Antes de salir de tu ordenador se convierte en eso de la derecha, con una llave que nace de una frase que solo tú conoces.
- 3A nosotros nos llega ya así. Sin tu frase no hay forma de deshacerlo, tampoco para nosotros.
La llave no viaja. Se queda en tu ordenador.
La nota de la izquierda es inventada. El texto de la derecha es su cifrado real, hecho con el mismo código que usa Terapli.
Preguntas incómodas
Lo que se pregunta la gente cuando entiende cómo funciona.
Un cifrado del que nosotros no tenemos la llave cambia cosas, y algunas no son cómodas. Estas son las cinco preguntas que salen siempre, con la respuesta que damos en la demo.
¿Y si pierdo la frase de cifrado?
Al activarla te damos un código de recuperación. Guárdalo donde guardas lo importante, porque con él vuelves a entrar. Si pierdes los dos, nosotros tampoco podemos abrir tus notas: no es que no queramos, es que no tenemos la llave. Ese es el precio de que nadie más pueda leerlas, y preferimos decírtelo aquí y no después.
¿Y si un juez me pide la historia clínica?
Se la entregas tú, que eres quien la custodia: entras con tu frase y la exportas. A nosotros pueden pedirnos lo que tenemos —fechas, horas, datos de contacto— y eso lo entregaríamos. El contenido de las sesiones no, porque nos llega ilegible.
¿Y si mi paciente me pide sus datos?
Su ficha y su historial están a un clic, y puedes descargarlos para dárselos. Ese derecho lo atiendes tú, que eres quien responde de esos datos; el programa está hecho para que puedas hacerlo en un minuto y no en una tarde.
¿Y si me voy de Terapli, o Terapli cierra?
Te llevas todo. Exportas tus datos cuando quieras, sin pedir permiso ni esperar a que nadie te conteste. Y si das de baja la cuenta, tienes catorce días para volver atrás antes de que se borre nada.
¿Esto me va a ralentizar cada día?
Desbloqueas una vez en cada ordenador que uses y ya está: a partir de ahí escribes como en cualquier otro sitio. El cifrado ocurre en tu navegador mientras guardas, no es un paso más que tengas que dar.
Después
La nota que escribes, no la que te atreves a escribir.
Cuando la herramienta no es de fiar, se nota en la historia clínica: se escribe menos, se escribe en general, se deja fuera lo que de verdad importa. Es la forma más silenciosa en que una mala herramienta empeora un buen trabajo.
- No haces copias «por si acaso» en tu correo.
- No dudas antes de escribir lo que de verdad pasó en la sesión.
- No te preguntas quién más puede abrir esa carpeta.
- Si mañana pierdes el portátil, lo que pierdes es un portátil.
Eso es lo que se compra aquí. No una función más: dejar de tener esto en la cabeza.
La mañana
Misma consulta. Otra manera de empezar.
Mismos pacientes y las mismas horas. La diferencia está en con qué llegas a la primera sesión.
Sin Terapli · 8:45
Marta?
Cuarenta minutos escribiendo, apuntando y buscando — antes de la primera sesión.
Con Terapli · 8:05
Abres, repasas y empiezas. El día ya venía hecho.
Ningunode estos avisos lo escribes tú
Los recordatorios salen redactados y los cobros, preparados. Tú los lees y decides si salen: el gatillo sigue siendo tuyo.
El origen
Terapli nació en consultas reales. Y de escuchar a otros terapeutas.
Calendly
Nos dio Reservas online y tipos de sesión
Le faltó Ningún control administrativo: lo demás acababa en un Excel aparte
Una hoja de Excel
Nos dio Por fin, los números en un sitio
Le faltó Todo a mano — y lo que se lleva a mano, se acaba olvidando
Agenda Pro
Nos dio Recordatorios automáticos y bonos
Le faltó Pensada para peluquerías y salones, no para una consulta
Eholo
Nos dio Por fin, algo “para terapeutas”
Le faltó Cara para lo poco que encajaba: sin bonos, sin sesión de pareja y recordatorios solo por correo
Terapli
Lo mejor de cada una, sin lo que sobra. Recordatorios por WhatsApp, bonos, sesión de pareja y personas de verdad al otro lado — a un precio que no castiga. Hecho desde una consulta, para consultas.
El acompañamiento
Detrás de la pantalla hay personas.
Somos un equipo pequeño que se sienta contigo. La herramienta trabaja por ti; nosotros, contigo.
Te montamos la mudanza
Traemos a tus pacientes desde tu Excel o desde la plataforma en la que estabas, con su ficha y sus datos de contacto, y te acompañamos mientras se hace. No empiezas de cero.
Lo dejamos a tu medida
Configuramos agenda, tarifas y recordatorios como trabajas tú, no como dicta un manual genérico. Terapli se adapta a tu consulta, no al revés.
Seguimos cerca
Cuando tengas una duda, al otro lado hay una persona que te conoce. No un ticket, no un bot: alguien que sabe cómo trabajas.

La demo
No te lo contamos: te lo enseñamos.
Reserva 45 minutos y te lo enseño por dentro, en directo, con tu consulta en mente y tus dudas encima de la mesa. Es una demo, no una llamada de ventas con guion: si encaja, hablamos de cómo empezar; si no, te habrás llevado un par de ideas.
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Sin compromiso y sin tarjeta. Tu contacto se queda aquí: no lo usamos para nada más.